Un emocionante alegato sobre cómo la esperanza y la solidaridad contrapuntean el horror concentracionario a través de un imborrable episodio de la vida de Semprún.
En el crudo invierno de 1944, la dirección central de los campos de concentración envía un requerimiento a la oficina de la Gestapo en Buchenwald: ¿vive aún el deportado Jorge Semprún, de 20 años, matrícula 44.904? Los...